prueba trs one 300

Prueba TRS One 250 y 300 2017

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Era cuestión de tiempo. Cuando en 2013 se constituyó TRS Motorcycles sus socios tenían muy claro qué tipo de modelos querían poner en producción, enfocándose plenamente en las necesidades del aficionado actual bajo las directrices y batuta de todo un referente en trial como es Jordi Tarrés.




Su particular forma de entender esta disciplina, donde lleva más de 30 años ligado, unido a su creciente involucración en modelos productivos y diseño, permitieron que en 2015 se presentara públicamente el primer modelo de TRS Motorcycles: la TRS One.

LOS CAMBIOS DE LA TRS ONE 2017

Hoy nos ponemos a los mandos de la segunda generación: la TRS One 2017. Esta edición no marca un cambio de tendencia respecto al primer modelo de la marca, cuya comercialización comenzó en 2016, sino que debe entenderse dentro de un contexto de pequeñas actualizaciones que paulatinamente se han ido introduciendo en la cadena de producción.

Es la explicación a los aparentes pocos cambios que presenta la TRS One 2017. Estéticamente podemos distinguirla por las nuevas gráficas que recibe su bastidor, nada más. El resto de las actualizaciones se concentran en su mecánica, donde el grueso del trabajo se lo ha llevado el embrague en busca de mayor suavidad, rapidez y durabilidad.

trs one 300 2017

En consecuencia recibe nuevo pistón, discos y modificaciones en la tapa del embrague. El cambio también ha sido revisado con el objetivo de ganar unos gramos a nivel de selector y modificando la propia palanca de cambios

También se ha trabajado en la posición de conducción, levemente más retrasada en busca de mayor tracción. Por último, pequeños ajustes en su protector de escape y el sistema de arranque.

CONSOLIDACIÓN DE LA GAMA ONE CON NUEVOS MODELOS

La gama 2017 de la TRS One supone también la consolidación de todas sus motorizaciones: 250, 280 y 300cc, a la cual se unirá otra de 125cc dotada de válvula de escape a mitad del próximo año.

Es interesante recalcar que recientemente se ha presentado la TRS One Raga Racing, un modelo que supone el máximo exponente de la marca y básicamente se diferencia la gama One a nivel de componentes y acabados.

trs one raga racing 2017 trial

El lanzamiento de TRS Motorcycles coincidió temporalmente con la etapa más dura vivida en competición por Adam Raga, donde finalizó la temporada 2015 con un meritorio subcampeonato del mundo sin el apoyo de un equipo de fábrica, ya que en esos momentos Gas Gas estaba en pleno concurso de acreedores.

ÉXITO EN EL PRIMER AÑO DE COMPETICIÓN CON ADAM RAGA

TRS no tardó en lanzar una propuesta de colaboración a Adam Raga, lo que suponía un verdadero reto para ambos. La TRS One debía estar preparada para aspirar al título mundial y Adam Raga necesitaba mantener su nivel de competitividad a los mandos de una nueva moto.

Finalmente el tándem ha sido un éxito, ya que el primer año de convivencia se ha saldado con dos subcampeonatos del mundo y dos victorias mundialistas en ambos certámenes (Indoor y Outdoor).




La labor de Adam Raga ha sido decisiva de cara a la evolución de la TRS One, aunque habida cuenta de los pequeños cambios recibidos, indica que la moto con la que Raga se encontró sí respondió rápidamente a sus necesidades y pudo ser competitivo desde el primer día.

¿QUÉ APORTA EN EL MERCADO LA TRS ONE?

Si tenemos que valorar la presencia de TRS en el mercado en comparación a otras marcas de reciente lanzamiento, como Vertigo (una marca que apuesta por la alimentación vía inyección electrónica), diríamos que es un proyecto conservador.

En líneas generales la TRS One no aporta una tecnología rompedora, ni abundante titanio, ni reposicionamiento de elementos. Esto no es un punto en contra, sino un posicionamiento inicial de la marca a favor de las soluciones técnicas existentes en el mercado, que dicho sea de paso, han demostrado con creces su efectividad.

prueba trs one 300 2017

Entonces, ¿dónde están los valores diferenciales la TRS One?

Las preocupaciones y exigencias del aficionado actual, al menos en términos generales, se podrían contextualizar en la búsqueda de un mayor rendimiento del propulsor, una potencia más dosificable, más ligereza, más estabilidad, más agilidad y suspensiones que permitan más concesiones al pilotaje. O al menos sería una buena lista de deseos.

La TRS recibe un chasis de doble cuna fabricado en aluminio de imponente presencia, con soldaduras de gran calidad, bien acabado y de acertadas geometrías. Un espléndido detalle es que está ligeramente acuñado en su parte central y evita el desgaste del propio bastidor por roce de las botas. Llama la atención el refuerzo de la pipa de dirección, un lugar que soluciona con acierto la guía del cableado de los mandos.

La suspensión delantera se confía a Tech, algo que no es novedad respecto a la competencia y resulta casi obligatoria para ofrecer la máxima calidad. Detrás encontramos un Ollé R16V que trabaja sobre un sistema de bieletas muy bien protegidas para evitar que puedan sufrir impactos. Los frenos son Braktec con pinzas monoblock.

La mecánica de la TRS One es de ciclo dos tiempos alimentado por caburador, en este caso el clásico Dell´Orto de 26mm. La electrónica es Hidria y su CDI está programado para poder seleccionar entre dos curvas de potencia.

Hasta aquí no hay grandes novedades sobre lo que ya conocemos. Sí nos sorprende (y mucho) las reducidas dimensiones de su mecánica, la cual encaja perfectamente bajo la línea del bastidor y sus componentes están perfectamente armonizados. Quizás hay parte del cableado que podría estar más protegido, pero es algo que no influye en términos de rendimiento.

Antes de pasar al análisis de su comportamiento dinámico, destacamos las buenas soluciones técnicas empleadas y su gran accesibilidad mecánica. Las excéntricas del eje trasero o el poder realizar labores de mantenimiento en el filtro de aire sin necesidad de utilizar herramientas son un buen ejemplo.

A LOS MANDOS DE LA TRS ONE 2017

El equipo de Trialworld ha podido contar con dos versiones de la TRS One 2017 gracias a la colaboración de Difrenos, una con motorización 250cc y otra de 300cc.

Este punto abre un nuevo debate. ¿Qué cilindrada es la óptima para cada piloto? Aunque merece un capítulo aparte, es evidente que las indiscutibles reinas del mercado son las 300cc, aunque no necesariamente las más eficientes, especialmente en manos poco expertas.

trs one 300 2017

La TRS One pesa tan solo 65 kilos. Una cifra soberbia, pero siempre condicionada a que las sensaciones sobre sus mandos transmitan esa ligereza de forma homogénea. Estéticamente ofrece un equilibrio entre “Racing” y “elegancia” muy acertado, pecando incluso de algo sobria en su primer modelo de chasis desnudo. El nuevo modelo en este punto es más bonito.

Destacar nuevamente las reducidas dimensiones de su bastidor y la armonía general de la moto. Bien acabada y con detalles muy cuidados, tales como la estampa del logotipo de la marca en la mayoría de los componentes.

La puesta en marcha es correcta. La apertura central del bastidor facilita la labor de quitar el estárter del carburador. Los mandos son correctos y el embrague especialmente suave, mientras que la posición de conducción es un punto muy destacable. Además de cómoda, nos llama mucho la atención el aplomo que transmite desde el primer momento, pareciendo más fácil de lo habitual el quedarse detenido en equilibrio. Una verdadera gozada.

trs one 300 2017

Dinámicamente esas sensaciones estáticas continúan en zona.

Lo que más destaca de la TRS One es el mencionado aplomo y la gran sensación de ligereza que brinda el tren delantero. Todo esto se traduce en agilidad y eficacia del pilotaje.

Nosotros la percibimos como una moto tremendamente noble y agradecida que hace las cosas fáciles al piloto, sobre todo en movimientos en parado y maniobras a baja velocidad. Su aplomo y lo acertado del reparto de masas entre ambos trenes otorgan una homogeneidad al conjunto que el piloto agradece enormemente en términos de eficacia en la conducción.

Al embrague cuesta un poco adaptarse, pero en apenas unos minutos ya comprendes dónde está su grado de sensibilidad y las cosas empiezan a salir. Al principio se junta la gran potencia en bajos de su motor 300cc con la rapidez de su embrague.

Es importante, por tanto, tener paciencia en la comprender cómo administrar tanto poderío; un aspecto donde además la 250cc es completamente opuesta, ya que resulta dulce y accesible, pero bien aderezada por la naturaleza mencionada de su embrague.

Al cabo de unas horas las sensaciones a los mandos del TRS One son de plena complicidad con el piloto: hay motor, ligereza, aplomo y eficacia. La mecánica estira muchísimo y sin necesidad de incorporar ni siquiera un carburador Keihin satisface al piloto más exigente.

trs one 300 2017

Nuestros miedos estaban en saber si la agilidad y ligereza en combinación de un motor tan potente podría traducirse en mayores imprecisiones, pero todo lo contrario. Es una moto fácil de conducir y de administrar en términos mecánicos.

Finalmente, de los cuatro probadores de Trialworld que estuvimos en los dos días de pruebas, dos coincidimos en que nos gustaba más la 250cc, la cual se diferencia básicamente en una mayor suavidad en bajo régimen, y los otros dos probadores por la 300cc. Una decisión que atiende más a estilos de pilotaje y niveles que por comportamiento.

En resumidas cuentas, estamos ante una moto plenamente recomendable y probablemente de las más eficaces que han pasado por nuestras manos en los últimos meses. Doble mérito si tenemos en cuenta la corta vida de TRS como marca.

El precio de la TRS One 2017 es de 6.700€

FICHA TÉCNICA TRS ONE 2017

ficha tecnica trs one

ficha tecnica trs one

VÍDEO DE ACCIÓN TRS ONE

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