bultaco sherpa modelo 10 sammy miller

Bultaco Sherpa T modelo 10 Sammy Miller

1868 Visto 1 comentario

Un genio irlandés que atendía al nombre de Sammy revolucionó el Trial británico a lomos de una corpulenta Ariel HT5 que le dio muchas alegrías, pero no el sueño de reflejar su trabajo en una producción en serie. Sin embargo, ahí estaba Paco Bultó, que se convirtió en su mano derecha y le permitió evolucionar una primitiva Sherpa N hasta uno de los modelos más influyentes que jamás se han fabricado: la Bultaco Sherpa T modelo 10 “Sammy Miller”

Todas las historias tienen un punto de comienzo. Si tuviéramos que escribir la del trial hablaríamos de la gran influencia que tuvieron a mitad de siglo XX los dimensionados motores de válvulas como el de la Ariel HT5, que tuvo la suerte de caer en manos de un simpático irlandés llamado Samuel Hamilton Miller (Sammy Miller) y ser trabajada con acierto hasta conseguir la insuperable cifra de más de 500 victorias.

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Paralelamente, en España,Don Paco Bultó vivía la moto como gran aficionado, pero su pasión era también inquietud por la competición. En 1962 envió a sus sobrinos a París para competir en el Trial de Saint Cucufá con unas Sherpa N derivadas directamente del asfalto. Aquella experiencia les sirvió para darse cuenta de dos cosas: una, que la moto podía trabajarse bien y ser competitiva; la segunda, que un tal Sammy Miller era el mejor piloto de la especialidad.

No es hasta 1964 cuando Bultó aprovecha un viaje a los Seis Días Internacionales de Alemania para entablar conversaciones con Miller. Éste, fiel a Ariel, declina su propuesta con elegancia, pero no tardaría en llegar la crisis de la industria inglesa y el momento en que BSA absorbe Ariel, desapareciendo muchos lazos afectivos por parte de Sammy y la posibilidad de materializar en una unidad de serie todo el trabajo de los últimos años.

PACO BULTÓ Y SAMMY MILLER

Sammy y Bultó empiezan de forma inmediata una relación profesional y en pocos días la Bultaco se muestra más competitiva que la Ariel. Miller continuó su trabajo en Inglaterra y tras modificar grandes componentes como el chasis, no tardó en llegar su primera victoria en un trial inglés. Aquella moto espartana, eficaz y poco estética era lo que el público empezaba a demandar: un producto creado para la competición sin necesidad de modificaciones.

El comportamiento trialero, a pesar de los años, es sorprendenteDe esta forma comienza la fabricación en 1965 de la primera serie Bultaco Sherpa T modelo 10 “Sammy Miller”, la protagonista de este reportaje. La Sherpa, tal y como hemos dicho, es espartana. Carece de faro delantero y trasero, así que por tanto también de un sistema eléctrico propiamente dicho, quedando reducido a un volante magnético y una bobina exterior firmadas por FEMSA. Los guardabarros eran de duraluminio pulido, muy delicados; el delantero está fijado por dos pletinas de acero cromado en forma de puente. Curiosamente, el nivel de simpleza era tan alto que carecía incluso de pata de cabra.

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El depósito, de ocho litros de capacidad, es la nota diferenciadora por sus formas entre la primera y segunda serie. Está construido en fibra de vidrio y se estrecha en la parte trasera para hacer la moto más ergonómica. El motor solo cubica 244,9 cc, con grupo térmico derivado del modelo N, dotado de dos transfers y cigüeñal de dos apoyos con contrapeso en su extremo derecho para mejorar la respuesta en bajos. La caja de cambios es de tan solo 4 velocidades y el carburador un simple IRZ de 24 mm (26 o 28 en la actualidad).

En el salón de Barcelona de 1965 la Sherpa T “Sammy Miller” se exponía bajo el eslogan de “la máquina de trial más perfecta jamás construida”. Un dato curioso, pero la verdad es que el “modelo 10” estaba revolucionando el Trial, aun a pesar de que en nuestro país era una especialidad desconocida. Se fabricaron aproximadamente un total de 2000 unidades (500 de la primera serie y 1.500 de la segunda) entre 1965 y 1966. Se calcula que bien restauradas no quedarán más de 100 en todo el mundo y su cotización en el mercado es realmente variable: puedes encontrarlas desde los 4.500 euros hasta los 7.000 u 8.000 euros. Todo dependerá del valor sentimental y el estado de la unidad en cuestión.

A LOS MANDOS DE LA SHERPA MODELO 10

Nuestro amigo y colaborador, Antonio Villanueva, ha sido Subcampeón de España del año 2009 con esta unidad “segunda serie” en la categoría Pre-72. Su alto conocimiento sobre Bultaco en particular y el Trial en general, nos aporta una visión angular sobre la evolución de la especialidad en este último medio siglo:

Presencia y elegancia sorprendente en esta Bultaco Sherpa”Esta moto supuso una gran revolución en el Trial. Frente a sus rivales era ligera y prácticamente la única dos tiempos, así que todavía tiene más mérito la gran gesta de Miller. El motor es un 250, pero tiene una respuesta en bajo régimen tremenda; no es un motor directo ni rápido de reacciones, pero muy continuo. Es un motor 2T con esencia 4T. Es casi imposible que llegue a calarse.

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El chasis también va extraordinariamente bien. Las geometrías son particulares, ya que tiene mucho lanzamiento y resulta idónea para zonas de piedra tipo “Scottish”. En línea recta es una verdadera bestia, pero en giros ratoneros te das cuenta que hay que colocar muy bien el peso, diferente a una Sherpa de los setenta, más retrasado, para ser eficaz y no quedarte rápidamente sin adherencia.

Respecto a las suspensiones, cabe destacar que la primera unidad salió con horquilla de Bultaco Lobito, mientras que después hubo una importante evolución que repercute muy positivamente en las sensaciones. Tiene las limitaciones de una moto de época, pero en líneas generales podemos decir que con alguna modificación la eficacia es alta.

Curiosamente, para algunas zonas, como las mencionadas de río o piedra, es casi mejor una “modelo 10″ que una Sherpa más moderna. La clave está en el centro de gravedad. Esta moto lo tiene muy bajo, no hay más que ver las formas del bastidor y la escasa altura libre de la placa motor al suelo. Eso le aporta un plus de estabilidad y aplomo, pero cuando las cosas se ponen difíciles y el terreno abrupto, la cosa empieza a cambiar.

En definitiva, esta moto ha asentado una magnífica base para el Trial moderno. Lo más curioso a mi modo de ver, es que la medida de las llanta no ha variado en todos estos años; es decir, puedes colocar el neumático de la nueva Ossa TR 280i le vale a esta Sherpa, aunque lógicamente esta llanta es un poco más estrecha y quedaría con otra forma.”

Texto y fotos: David Quer || Acción: Antonio Villanueva

 

 

1 comentario
  1. Guilherme

    6 agosto, 2016 en 16:42

    Parabens pela reportagem sobre esta bela Bultaco Sherpa. Me fez lembrar dos anos 60 e 70 !

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