sprite trial clasico

Probamos la Sprite Trials 1964

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La historia de Sprite es curiosa e interesante, pero lo es más cuando detrás de la unidad que protagoniza este reportaje hay un reto y una aventura por delante. El objetivo de Carlos Zorzo, afortunado poseedor de esta Sprite, es acercarla a sus orígenes y desembarcar en el sempiterno musgo escocés para disputar la próxima edición de la carrera más importante y mítica de la historia: los Scottish Six Days Trial.

Si queréis tener más información de lo que supone esta carrera a los mandos de una Pre-65, os recomendamos encarecidamente la lectura de este reportaje que elaboró todo un veterano de esta prueba, como Javier Cruz. Centrándonos en la prueba que nos ocupa, hemos de reconocer que la historia de Sprite es, cuanto menos, curiosa.

La marca comienza allá por 1946 en Oldbury, una población situada en el centro de Inglaterra. Posteriormente, en 1964, cambia de propietarios, filosofía de venta, y lugar, trasladándose a “Halesowen”, también en las “west midlands”. Retoma la actividad vendiendo las motos en formato Kit, de ahí la poca semejanza entre los modelos que se pueden encontrar a día de hoy.  Otra curiosidad es que sólo utilizaron motores de dos tiempos en todas sus motos, aunque con tres cilindradas diferentes 123, 244, y 403cc. El año de defunción de la marca fue 1974.

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Sprite nunca ganó los Scottish. Sí sus coetáneas, como la Triumph Tiger Cub 200cc de Row Peplow, que además se puede considerar la primera ganadora de baja cilindrada. Gordon Jackson con AJS 350 lo hizo dos veces consecutivas; el mítico Sammy Miller, con Ariel 500cc, dos años intercalados 1962-64; otro ilustre apellido Arthur Lampkin “Granddad Lampkin”  responsable de la saga en el 63, con BSA 250; finalmente, poniendo fin a una etapa 4t, Sammy Miller con una Bultaco Sherpa modelo 29 de 2t.

La mecánica que equipa esta Sprite es un Villiers Engine 32A4, fabricado en 1964, condición indispensable para poder participar en los Scottish Pre-65. Por tanto, ¡cumple los requisitos de la categoría!

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La verdad es que lo tenía fácil para asegurarme la participación en esta mítica carrera. Se puso a tiro una moto con pedigree y contrastada participación en anteriores ediciones, como la protagonista de este reportaje. Este asunto se pone en marcha justo en el momento en el que decidí vender mi Ossa Mick Andrews Réplica. Cacharreando por las web de referencia me encontré con ella. Además, fue un íntimo amigo, ¡Chema! quién me ofrece su moto. El acuerdo fue inmediato y mi pasaporte a Escocia casi listo. Digo casi, porque un Newcomer sin palmarés como yo no tiene asegurada la inscripción.

La unidad que protagoniza esta prueba no se encuentra de estricta serie, ya que está adaptándose a las exigencias de Escocia. Se puede observar que la preparación es relativa a la parte ciclo y estética, puesto que tanto las suspensiones como el motor son estrictamente de serie.

El motor es un Villiers de 247 cc cuatro marchas, que conserva el cilindro original de acero. La verdad es que sorprende por su suavidad, excelentes bajos y la progresividad con la que entrega la potencia. El sonido está  bastante endulzado en esta unidad por un gran silencioso intermedio. Pero no todo es tan agradable, ya que se trata de un motor muy rígido, nada elástico, que arroja una potencia nominal no superior a 7cv. Lo cual se entiende porque los primeros motores del trial fueron de ciclo 4 tiempos y la filosofía de utilización es parecida. Con esta Sprite no puedes pretender hacer zonas confiando en un motor 2T al uso; casi debes pensar que vas en un cuatro tiempos, teniendo en cuenta que la mayor virtud de este motor son los magníficos bajos que otorga.

Me consta que para los puristas hablar del accionamiento del embrague en motos Pre 65 es casi un sacrilegio, pero en este caso no puede pasar por alto, ya que muchas de nuestras pre 80 españolas no son capaces de acercarse a la eficacia de este embrague: es mantequilla, todo suavidad; uno tiene la impresión que es de otra época.

La carburación está gestionada por un Amal concéntrico MK1, lo cual no permite muchos reglajes. Seguro que parte del problema de la estirada se podría resolver con otra carburación, pero hay que rendirse a lo que es apto para esta carrera, sobre todo teniendo en cuenta que estamos hablando de un cilindro de acero que no permite licencia alguna; si te pasas afinando lo agarras rápidamente.

sprite_400Si me pidieran definir el chasis en una palabra diría que es “Ratonero”. El ángulo de avance está cerrado respecto al original que es más amplio, de tal manera que el comportamiento en giros es sobresaliente. Sin embargo, dudo seriamente que en Escocia esto sea una ventaja, porque lo que se necesita es una moto estable. Como diría mi abuelo, mas “desparramada”. Técnicamente diríamos que se trata de un doble cuna desde la pipa de dirección sin interrumpción hasta el eje del basculante, con una placa cubrecarter bastante robusta que no rompe con las secciones redondas del tubo que llegan hasta el basculante.

Las sensaciones de conducción no son lo que uno espera cuando la observas por primera vez, se trata de una moto muy alta, tanto en la altura al suelo desde el cubrecarter, como la altura del suelo al asiento que es como un sofá. Esto provoca que la posición de conducción sea muy cómoda, pero a mi modo de ver poco efectiva, ¿por qué? Fácil: haciendo un símil, es como si estuvieras pidiendo una caña en la barra de un bar, es decir brazos poco flexionados, rodillas rectas y poca distancia desde el trasero al asiento. Esto no te permite flexionar todo lo necesario cuando se hace imprescindible. Imaginaros una subida con mucha pendiente en esa posición de barra de bar, si te adelantas pierdes tracción y si retrasas tu posición se te viene la moto encima.

El hábitat natural de este tipo de motos es similar al que refleja la sesión de fotos. Es donde realmente se disfruta. No se puede comprometer la Sprite haciendo zonas complicadas; es una moto concebida para zonas con poco giro retorcido y en subida, que es lo que pretendo encontrarme en Escocia.

Para Trialworld esta prueba supone un punto y seguido, ya que queremos acompañar a Carlos en su aventura por los Seis Días de Escocia (para Pre-65 son dos jornadas) y realizar un seguimiento emocional y técnico de esta experiencia. Por tanto, no olvidéis esta prueba. Nuestro protagonista también está buscando patrocinadores para lucir en la carrera más importante de cuantas se celebran en Trial. Si alguno pudiera estar interesado en hacer una propuesta, tan solo tendría que contactarnos a través de este correo electrónico.

¡Empieza la aventura!

Texto: Carlos Zorzo (Karl-Litos) / Fotos: David Quer

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