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Prueba Montesa Cota 4RT 2005

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cota4rt05Tras más de un año de investigación y desarrollo totalmente en secreto, Montesa y Honda presentaron este revolucionario proyecto, aceptando un doble reto: por un lado cumplir la normativa que estaba previsto implementarse en 2006, obligando al uso de motores 4T en competición, y por otro, asumir una mayor responsabilidad en cuanto a la protección de nuestro entorno.

Ese mismo mes de Mayo, Honda y HRC ya hicieron debutar la Honda RTL 250F –versión japonesa de la 4RT- en una prueba del Campeonato del Mundo, logrando un magnífico octavo puesto, confirmando que siguiendo esta línea de trabajo, pronto las 4T se podrán desenvolver en las zonas como lo hacían actualmente las 2T.

La Montesa 4RT además, ha querido marcar una nueva referencia en el diseño de las motos de trial, con una línea en la cual el depósito de gasolina y el sistema de escape quedan integrados dentro de su estilizada carrocería.

La estética de la 4RT es sobria pero acertada, combinando el emblemático color rojo de la marca, con detalles en plata que realzan aun más su figura, además, para conmemorar esta nueva etapa, Montesa ha creado un nuevo logo que respira los aires mucho más modernos.

SOFISTICADA

Sin duda el punto más importante de la 4RT es su revolucionaria mecánica de cuatro tiempos con refrigeración líquida, que ha sido desarrollada por los ingenieros de Honda, a partir del avanzado motor de cuatro válvulas y 249,1cc que equipa la CRF 250 de motocross. El gran reto era sin duda, crear una mecánica que mantuviera unas prestaciones competitivas frente a los ligeros 2T, a la vez de ser compacta y ligera, deteniendo finalmente la báscula en 25,2 kg –3kg más que en la Cota 315R-.

La configuración de la nueva culata ha sido un punto clave, ya que además de reducir al máximo su altura, se ha buscado que el diseño de su cámara de combustión fuera tan eficiente como el de su predecesora, de forma que la actuación de las válvulas, se lleva a cabo por un simple árbol de levas actuando sobre balancines convencionales.

Otro de los puntos fuertes de esta mecánica, es el gran paso evolutivo que se ha conseguido sustituyendo el clásico carburador, por un completo sistema de inyección, donde además, van integrados el cuerpo de la mariposa y todos los controles electrónicos digitales en una ligera unidad, ubicada donde se colocaba el carburador normalmente. Además, los múltiples sensores con los que cuenta, se encargan de ajustar la unidad automáticamente a las exigencias del terreno, incluso a grandes alturas, una tarea que antes se realizaba modificando manualmente los parámetros de carburación.

La transmisión de la 4RT también cuenta con embrague hidráulico, de accionamiento más suave y progresivo que en la 315R, que combinado con una nueva relación de cambio, hacen que sus cinco velocidades se muestren idóneas tanto para trialear a grandes niveles, como para largas excursiones.

Este propulsor incorpora también un sistema de encendido digital de gran precisión, que además no necesita batería para su funcionamiento, sino que el motor incorpora un alternador ACG de gran tamaño, que produce la corriente necesaria para cubrir todas las necesidades eléctricas de la Cota 4RT, al tiempo que aumenta la masa del cigüeñal para ofrecer un funcionamiento más dulce.

Finalmente, como muestra del alto nivel tecnológico al que se encuentra esta mecánica, Montesa ofrece la posibilidad de modificar la curva de encendido y el mapa de inyección mediante programa informático, en el que nosotros mismos podemos diseñar una configuración acorde al tipo de terreno o pilotaje, pudiendo volver facilmente a los parámetros iniciales si lo deseamos.

PRECISA 

En cuanto a la parte del ciclo se refiere, la 4RT ha sido creada desde cero, pero siguiendo las premisas de su predecesora, partiendo de un rediseñado bastidor compuesto por doble viga de aluminio, esta vez más estrecho y ligero –1,6kg menos que en la Cota 315R-. Sobre este, un estrecho depósito de combustible de tan sólo 2,1 litros –suficiente dado su menor consumo- que como podemos ver, es más abultado en su parte más alta, y es que dentro se encuentra la bomba de gasolina encargada de suministrar el combustible necesario a los inyectores.

A nivel de suspensiones, la Montesa sigue contando con el prestigioso apoyo de Showa, que mantiene la línea de la 315R, equipando una horquilla de 39mm totalmente ajustable, y un efectivo sistema Pro-Link asistido por bieletas en el tren posterior. Gran culpa de su mejora dinámica es la importante reducción de peso en más de 600gr que han experimentado sus ejes, que en esta ocasión cuentan con llantas de 32 radios en vez de los 36 habituales en la 315R.

SENSACIONES 

La sensación de ver frente a tus ojos lo que va a suponer el comienzo de una nueva era en el mundo del trial, es cuanto menos, emotivo. Desde fuera la 4RT es una moto sencilla, con las mismas dimensiones y esquema de suspensiones que cualquier 2T actual, pero con una nueva personalidad. Desde el momento de su puesta en marcha todo es distinto, lo primero que hice fue volverme loco buscando el habitual “starter”, que no existe, puesto que es automático.

Una vez superado este paso, los puestos de mando no manifiestan novedad alguna, sí se nota que la 4RT es más compacta y tiene un embrague más suave que el de su predecesora. Sin embargo, las diferencias emergen a la vez que giramos el puño de gas, momento en el cual la 4RT desata la furia de sus válvulas, comenzando a rugir un sonido bronco y excesivo, con el que seguro no pasaremos inadvertidos, un punto delicado sin duda.

Antes de llegar a las primeras zonas nos encontramos con un pequeño tramo de interzona, ideal para corroborar el excelente comportamiento rutero de la Cota, pues gracias a sus bajos y gran tracción, podemos circular en quinta velocidad tranquilamente, pues con un simple golpe de gas el motor vuelve a subir de vueltas con alegría. El segundo y mas duro examen, tiene como escenario unas reviradas trialeras de tierra, un terreno que le viene como anillo al dedo para sacar a relucir las virtudes de su suave mecánica.

Acostumbrado a una 2T, al principio lo complicado es acertar con la velocidad a engranar, puesto que la primera y segunda son largas, con una respuesta muy directa al primer golpe de acelerador, quizás no tiene la subida fulgurante de una 2T, pero desde luego perdona mejor los errores de exceso de gas.

Las curvas de par y potencia anunciadas por Montesa, reflejan con acierto una mayor gama de revoluciones en las que su potencia máxima es aprovechable, pero a priori, la sensación es de ser menos rabiosa cuando se necesita una entrega brusca de potencia para superar grandes escalones. Desde luego, queda comprobado que para un usuario medio e incluso para los experimentados, los 249,1cc no se quedan cortos, sí es cierto que se necesitan horas de uso para conocer sus reacciones y aprovechar al máximo las ventajas que permiten su alta tecnología.

Donde no se la puede reprochar nada a la 4RT es a nivel de parte del ciclo, pues además de transmitir una gran estabilidad y firmeza, se ha conseguido contrarrestar el mayor peso de su motor, con una óptima distribución de pesos, y unas suspensiones que hacen pasar casi inadvertidos sus 73,8kg finales. Su horquilla es sin duda la mejor del mercado, pues goza de un aplomo y ligereza envidiables, con unas reacciones muy homogéneas respecto al tren trasero, algo más penalizado a la hora de colocar la moto.

Texto: David Quer 

 

 

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