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Jose Ramon Piñeira. Trial Clasico

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pineiraAllá por 1976, un grupo formado por varios trialeros: Javier Cruz, Enrique Echezarreta, Juanito Salcedo, Antonio Huertas, Tomás de la Vega, Nacho, Pedro (los primos), y una larga lista empezamos a montar en La Fuente de la Salud (Pozuelo). Eran unos tiempos en que las autoridades hacían la vista gorda cuando montábamos, igual se fijaban si algún descerebrado iba a escape libre o con tres en la moto. Generalmente no pasaba nada.

Ni falta que decir que esa amistad sigue existiendo después de 36 años, esto es lo que tiene este deporte

Eran otros tiempos, hacíamos nuestros triales “piratas” con cuerdas para delimitar las zonas y sin pasos, todos por el mismo sitio. Medallas o copas para los 3 primeros y con una inscripción de 50 o 100 pesetas para sufragar los trofeos, birras y mejillones en escabeche.

Triales divertidísimos con vaqueros, botas Dunlop, sin guantes y sin casco, como Dios manda. Es curioso, pero en esos años no recuerdo a algún compadre con heridas de consideración.

La moto la utilizábamos para hacer trial, ir al instituto, de copas y sobre todo, para llevar a nuestras churris con los abrigos llenos de puntitos negros debido al maravilloso Sopral al 4%. Cambiábamos los neumáticos cuando a los tacos le quedaban 4 mm, cuando cambiábamos el aceite en general, salía una sustancia indescriptible, una mezcla entre baba de caracol y grasa consistente. El carburador era un chisme en el que había que accionar una palanquita para arrancarla en frío y los dos tornillos que eran para ingenieros, creo que en los 5 años que tuve la 348, jamás abrí el carburador, debía ser por las Champion N5Y.

En aquella época los precios no estaban tan desquiciados como actualmente, una 348 nueva costaba unas 75.000 pts (no llega a 500€), unos amortiguadores Bettor unas 2.500 pts, etc. El tuneo que se hacía entonces se limitaba a poner un manillar Magura con manetas Navarro, sí, sí,  aquellas manetas de plástico que saltaban cuando te caías.

Así eran las máquinas Españolas de trial,Montesa, Ossa y Bultaco……. indestructibles y prácticas.

Me encanta hacerme mayor con mi moto, con mi deporte.

J.R. Piñeira

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