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¿Esta Montesa trabajando en una nueva Cota?

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montesa_cota_2013_480En el vertiginoso ritmo que está alcanzando una modesta especialidad como es el Trial, resulta extraño que la moto indiscutiblemente campeona del mundo esté a la cola evolutiva del sector. Y no hablamos de tecnología, puesto que podría ser la más puntera. Nos referimos al término evolución y al constante trabajo que las fábricas realizan en buscar motos cada vez más ligeras y con mejores prestaciones.

Montesa empezó un proyecto ambicioso con la Cota 4RT, pero se estancó (a nivel de fabricación en serie) el mismo día que vió la luz. Después de ver el rotundo éxito de la Cota 315R desde 1997 hasta 2004, la postura actual, con una moto campeona, ha sido sorprendente.

Sin embargo, a pesar de que en esta especialidad los rumores no son habituales ni bien recibidos, en Trialworld consideramos que hablar de futuros proyectos, sean finalmente reales o no (caso de la Gas Gas TXT 4T) es interesante para todos los aficionados. Quizás para las marcas y su competitividad no sea tan tentador.

El caso es que, posiblemente, Montesa-Honda podría estar trabajando en el lanzamiento de una nueva moto de Trial, que rompería con los esquemas de la actual Cota 4RT. Es decir, no sería una evolución, sino un rediseño.

Ninguna fuente oficial ha confirmado la información, pero los rumores a través de diferentes fuentes son cada vez más fuertes. Por tanto, simplemente hacemos un apunte.

Lo más importante de este posible rumor es que estaríamos hablando de una moto con motor de cuatro tiempos, manteniendo la filosofía actual y posicionándose firmemente como la única moto deportiva en contar con una mecánica de válvulas. Este punto realmente no nos sorprende, ya que Honda tomó una importante decisión en 2005 abandonando los motores 2T y posiblemente le interese mantenerse firme a su posicionamiento.

montaje_montesaDe cualquier forma, si el rumor termina por confirmarse, estaríamos ante una gran noticia para el motociclismo, ya que una marca tan emblemática como Montesa debería ser tan popular en el mercado como lo es en competición. Aficionados, fanáticos y seguidores, nunca faltarán, porque todos sabemos que Montesa-Honda es amante de las cosas bien hechas. De ahí el éxito.

¿Por qué una moto de 4 tiempos?

Resulta curioso que en una especialidad tan homogénea como el trial, donde se buscan mecánicas rápidas y ágiles, hace más de 30 años Honda apostara fuerte por los motores de cuatro tiempos en un momento donde las motos de cilindros agujereados dominaban la especialidad.

La obsesión de Honda por el 4T sí tiene un por qué. La investigación técnica siempre fue el caballo de batalla de Soichiro Honda (1906 – 1991), máximo responsable de la marca. Por eso pensó que involucrar sus modelos en la alta competición le ayudaría a desarrollar al máximo nivel la ingeniería de sus productos. Soichiro se retiró en 1973, dejando la compañía en manos de Kiyoshi Kawashima. A partir de aquel momento se dedicó en cuerpo y alma a la Fundación Honda, que tenía como objetivo alcanzar la armonía entre tecnología y respeto al medio ambiente. En consecuencia, dentro del departamento técnico de carreras (HRC), siempre han estado presentes, en cualquier especialidad, diferentes prototipos con ecológicos motores de cuatro tiempos.

La historia se repite

Después de que Eddy Lejeune, un genio belga con gafas y semblante de matemático, consiguiera para Honda tres títulos mundiales consecutivos –en los años 82, 83 y 84-, las cosas empezaron a ponerse cada vez más difíciles para el gigante japonés: las Honda perdían terreno frente a la nueva generación 2T, mucho más simples, ligeras y con monoamortiguador. También comenzaba a especularse sobre un joven que, a lomos de una Beta TR34, estaba revolucionando las zonas del mundial con su pilotaje acrobático. Ese joven, que más tarde llegaría a convertirse en el mejor piloto de la historia, no era otro que Jordi Tarrés.

En 1988 Honda decide desvincularse por completo del mundial para centrarse en los motores de dos tiempos. Fruto de ese gran trabajo nacieron modelos tan emblemáticos como las Cota 309 y 310; la 311, con chasis de aluminio y opción de embrague hidráulico; o la 314R, que supuso la antesala a uno de los prototipos más ambiciosos y exitosos de Montesa: la Cota 315R.

Más tarde, en 2005, después una gloriosa etapa avalada por los títulos mundiales de Colomer y Lampkin, la marca del ala dorada, animada por las severas restricciones medioambientales que hoy nos azotan, volvía a afrontar el mismo reto de hace dos décadas: crear una 4T capaz de vencer al Goliat de los noventa, las 2T.

Texto: David Quer / imágenes: fotomontaje

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